Una agencia británica colaborará con la modernización del Estado argentino

Según la resolución 695-E-.2017, el Ministerio de Modernización autoriza la intervención de una ONG británica en el proceso de modernización del Estado nacional. Entre sus fundamentos, se encuentran los siguientes:

Que Nesta es una organización no gubernamental de innovación con sede en el Reino Unido, cuya función es aprovechar la diversidad de nuevas prácticas emergentes en todo el mundo a fin de permitir e impulsar el cambio cultural en el gobierno a través de la innovación.

Que a tales fines, Simon Morrison, en su carácter de Deputy Chief Executive de Nesta ha suscripto, con fecha 6 de noviembre de 2017, un compromiso de difusión, por el cual se compromete, entre otras cuestiones, a utilizar el nombre del Ministerio de Modernización de la República Argentina, junto a su logotipo y a su headshot en el sitio web Public Innovation Learning Collective solamente para los fines que oportunamente autorice “el Ministerio”.

Que, en consonancia con lo antes señalado, se hace necesario autorizar gratuitamente a Nesta a utilizar el nombre de este Ministerio de Modernización como su logotipo y su headshot en el sitio web Public Innovation Learning Collective como asimismo, designar al señor subsecretario de Innovación Pública y Gobierno Abierto de la Secretaría de Gestión e Innovación Pública del Ministerio de Modernización como representante de este Ministerio ante esa entidad.

En su página web, Nesta se define así: “Somos una organización benéfica del Reino Unido, pero trabajamos a nivel mundial y siempre en asociación. Reunimos a los grandes, como los gobiernos nacionales, con las bases, los activistas locales,  para que el cambio suceda”.

¿Quiénes serían los activistas locales en este caso? Ya que en el caso de otra ONG británica son los combatidos mapuches.

Su director, Simon Morrison, ocupó cargos directivos en el Instituto de Recaudación de Fondos del Ministerio del Interior, y el Royal College of Midwives y National Trust. Mientras que en el Ministerio del Interior, dirigió uno de los programas de relaciones públicas y asuntos públicos más completos en el Reino Unido y tuvo la responsabilidad de la aportación de comunicaciones estratégicas a tres organismos auspiciados por el gobierno.

Los artículos de la resolución son los siguientes:

ARTÍCULO 1º.- Autorizase a Nesta a utilizar gratuitamente el nombre, el logotipo del Ministerio de Modernización y su headshot únicamente en el sitio web Public Innovation Learning Collective.

ARTÍCULO 2º.- Designase al Sr. Subsecretario de Innovación Pública y Gobierno Abierto de la Secretaría de Gestión e Innovación Pública del Ministerio de Modernización, Lic. Rudi Borrmann, como representante del Ministerio de Modernización ante Nesta.

Planteadas así las cosas, surgen y quedan abiertos muchos interrogantes, que se deberán responder, tal vez en el Congreso de la Nación.

¿En base a qué se eligió a Nesta? ¿Puede un Ministerio del Estado autorizar el uso del logotipo del mismo en la página de una ONG extranjera?

¿Debe ser el Reino Unido, único país con quien mantenemos un conflicto de soberanía, quien nos ayude desinteresadamente a modernizar el Estado?

Surgen, además, desde distintos sectores algunas preocupaciones. Nesta se convierte en una organización independiente del gobierno británico en 2012, habiéndose iniciado con un capital aportado por la corona británica de 230 millones de euros unos años antes.

El problema probado con estas ONG es que muchas veces, y no decimos que sea este el caso, en los países donde los servicios de inteligencia funcionan bien, no como en nuestro país, las usan como pantalla, tras sus fines altruistas,  y hacen tareas de inteligencia.

Tal ha sido el caso de Brasil, que ha tenido y tiene problemas con ONGs que fomentan la internacionalización de la Amazonia, o la secesión, al estilo de los mapuches en territorio argentino. Rusia también ha tenido problemas y por eso ha prohibido algunas.

Que sea justamente del Reino Unido, hace necesario que sea más claro qué harán, como lo harán y quién ejercerá el control. El uso del logo de un Ministerio, en su página web, sin autorización del Congreso, es algo preocupante.

Consultados algunos expertos en asuntos internacionales, sostienen que hay que estar atentos, ya que es una empresa que calificaría como ONG porque es sin fines de lucro  (“Charity” para el RU, o sea que se financia con donaciones) y está asociada al British Council, un instituto cultural público cuya misión es difundir el conocimiento de la lengua inglesa y su cultura mediante la formación y otras actividades educativas. Además, este ente público cumple una función relevante para mejorar las relaciones exteriores del Reino Unido. Su sede principal se encuentra en Mánchester y Londres.

Se ocupa de tecnologías digitales y tiene seis áreas de trabajo, todas orientadas a generar informes con recomendaciones basadas en el uso de tecnologías digitales.

Agrupa a profesionales jóvenes que preparan informes con recomendaciones basadas en la digitalización e inteligencia artificial.

En un tema tan sensible, como el conflicto por las Islas Malvinas, no resuelto, carente de dialogo, deberíamos poner más atención en este tipo de acuerdos, sobre todo por los antecedentes internacionales, y nacionales, de ONG que patrocinan grupos locales secesionistas.

No se conoce informe de Cancillería sobre este tema, que debería emitir dictamen de opinión en todo lo que tenga que ver con relaciones internacionales.

Otro interrogante que queda abierto es si el designado, Rudi Borrmann, actual subsecretario de Innovación Pública en Presidencia de la Nación Argentina, ¿mantendrá el sueldo actual o recibirá otra erogación por esta tarea? La norma no lo aclara.

Ya hay diputados trabajando en el acceso a la información pública, vista del expediente y sus implicancias, ya que les parece a priori, grave que se autorice a usar logos oficiales.

El acuerdo con esta ONG británica implica una injerencia en nuestras decisiones soberanas y culturales que convendría debatirse en el Congreso, porque se trata nada más y nada menos que de “ cultura estratégica”, que es lo que hacen estas ONGs en el mundo, propiciando innovación creativa, retiros espirituales, la cultura del gurú, muy arraigada en Cambiemos.

Mientras tanto, la palabra soberanía esta borrada del léxico y de los objetivos a sostener por la política.

Fuente: Nova Argentina

Compartir esta nota en las redes...