Crucero ARA.Gral. Belgrano

Hoy 2 de mayo debemos rendir homenaje y rezar por nuestros héroes, los mártires del Crucero General Belgrano, que ofrendaron su vida defendiendo la soberanía, el honor y la dignidad de nuestra patria.

Nuestros héroes murieron por una causa noble, por una causa justa. Dios los eligió para mostrarnos el camino. Para ellos en el cielo hay una gloria especial, un eterno gozo, porque no hay amor más grande de aquel que da la vida por Dios, la patria y sus hermanos.

Ya han pasado 36 años de aquella gloriosa gesta, donde despertó el espíritu patriótico de todo un pueblo. Fueron momentos de gloria e inmolación, de generosidad y lágrimas, de sangre y dolor. Pero, sobre todo, momentos de inmenso Amor.

Así como nuestro Patriarca, el General San Martin y el maestro de la humildad el General Belgrano, construyeron los cimientos de nuestra patria, tenemos la obligación como patriotas de continuar la obra.
También de ese temple y de ese cuño, fueron los 323 Héroes, ellos son parte de esa continuidad histórica, que fueron elegidos por Dios para tan magnánima Gesta.

Esta misión de homenajear y defender a la Patria, requiere constancia y sacrificio, amor y paciencia, a pesar de los desánimos y soledades. Por lo tanto, no se justifica la desesperación, el pesimismo ni la pasividad. Todos estamos llamados a cumplir con nuestra misión y afrontar el desafío de Malvinizar, hasta el último rincón de nuestra querida la Patria.

Esta misión es nuestra herencia y nuestro destino, y debemos creerla útil, creerla santa proveniente de lo Alto, así, el martirio de esos magnánimos hombres no será en vano.

Cuando comprendemos el sentido de la vida, también comprendemos el sentido de la muerte. ¡Tenemos que beber el cáliz del servicio! Que la entrega y el servicio se hagan bálsamo y esperanza. “Servir y amar hasta que duela” decía la Madre Teresa de Calcuta.

Pedimos por aquellos que cayeron por la Patria, que el Señor les de la paz y a nosotros la fuerza necesaria para continuar la lucha. Invoquemos la protección de la Santísima Virgen Stella Marís, Patrona de la ARA. sobre nuestra Patria y nuestro pueblo, sobre nuestras causas y nuestros actos. Que nuestros héroes sean siempre ejemplo y guía para todas nuestras metas. Para que en la Argentina vuelva a campear la Verdad, el Amor y la Libertad, para tener una vida plenamente cristiana para todos los argentinos.
Que así sea.
San Luis 2 de mayo de2018

Victor Eduardo Vital
VGM. BIM5

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