Tiempo de “Cristeros”

Buenos Aires, Día de la Virgen de la Merced,

24 de septiembre de 2019

Sr Director:

“Tiempos de Cristeros”

Para aquellos lectores que no estén familiarizados con el tema “Cristeros” que da título a esta carta, digamos que se llama así a los valientes Católicos que en el México de la segunda década del siglo XX libraron una guerra de resistencia (1926-1929), contra el poder político masónico imperante que por entonces buscaba, como principal objetivo, la destrucción de la religión católica. En tales circunstancias donde la persecución llegó a la tortura y muerte de todo aquel que se mantuviera fiel a la Fe Católica, surgió un grupo de Cristianos Católicos dispuestos a librar el Buen Combate en defensa de su Fé: los Cristeros.

Tal título, evidentemente, es una derivación de la palabra Cristiano. Para algunos historiadores surgida por iniciativa de los propios Cristeros, y para otros, es una deformación despectiva impuesta por el gobierno mexicano de entonces que los combatía. Entre los Cristeros, muchos son los que llegaron al martirio en defensa de los valores religiosos que se sintetizaban en el grito de guerra que lanzaban al viento instantes antes de ser fusilados: “¡VIVA CRISTO REY!…

Y cuando en las épocas modernas, a casi 100 años de aquella gesta Cristera mara­villosa uno se encuentra con circunstancias políticas que bajo otras formas buscan los mismos objetivos, muchos Católicos nos preguntamos si no habrá llegado el tiempo de los Cristeros.

Hoy el enemigo satánico y masónico no se presenta como en aquellos tiempos y no se asesinan a los Cristianos por la calle o se los secuestra de sus domici­lios para encarcelarlos, torturarlos para que renieguen de su Fe y fusilarlos si así no lo hicieren. Hoy son otros los métodos que se utilizan y están más liga­dos a los que la revolución anticristiana moderna utiliza para alejar al hombre moderno de Dios y de toda creencia religiosa. Hoy, la revolución está presente en cada hogar a través de la TV, las radios, la prensa escrita, y de toda activi­dad que tenga que ver con la cultura. También en los gobiernos masónicos anticatólicos y en las leyes que promueven. El objetivo es romper precisamente esa cultura tradicional Cristiano Católica que nos ha identificado a los argentinos desde el nacimiento mismo de nuestra Patria y reemplazarla por la religión del “sindiosismo”, el mundo sin Dios donde el único Dios posible y aceptable es el “dios hombre”. Un mundo donde sólo cuentan los “valores” éticos y morales que el mismo hombre impone. Y a resultas de lo cual en ese “sindiosismo”, hay tantas morales y éticas como habitantes. Nada sujeto a valores sobrenaturales.

Ya lo dijimos repetidamente en distintas cartas y artículos publicados, hoy el enemigo ha lanzado la ofensiva final para imponer la ley del aborto y la ideolo­gía de género en nuestro país como así también en el resto del mundo. A esto agreguemos que nuestros futuros potenciales gobernantes nos adelantan sus medidas políticas tal como si estuviésemos nuevamente en los prolegómenos de la revo­lución rusa de 1917, y así nos anuncian la abolición de la propiedad privada, la repartición de tierras o la reforma agraria, entre otras cosas.

Sin embargo muchos compatriotas todavía no alcanzan a comprender la gra­vedad de lo que ello significa si dicha ofensiva logra imponerse. De ocurrir, los argentinos estaríamos perdiendo nuestra esencia cultural y religiosa, amén de nuestra libertad.

Y ante tales perspectivas, cabría preguntarse: ¿Qué haremos entonces los Cristianos Católicos?.

¿Dejaremos que las cosas ocurran?. ¿Permitiremos que nos cambien la esen­cia cultural y religiosa de nuestra Patria Cristiano Católica?. ¿Renunciaremos a vivir como Dios manda sin presentar batalla?…

Para aquellos que tenemos claros los valores culturales de nuestra Patria y no estamos dispuestos a entregarlos, debemos imitar la conducta de aquellos va­lientes Cristeros que supieron, luchar y morir para que Cristo siga reinando en­tre nosotros como fuente de Amor, Verdad y Justica.

Los tiempos de destrucción satánicos y masónicos convocan a todos los Cris­tiano Católicos a librar el Buen Combate en nombre de Dios. Es tiempo de “Cristeros”.

¡Viva Cristo Rey!    ¡Viva Maria Reina!.

¡Por Dios y por la Patria!

 

Hugo Reinaldo Abete

Ex Mayor E.A.

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