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La guerra de Malvinas de 1982, marcó un antes y un después para las flotas navales de todo el mundo. Los sorprendentes ataques de la aviación argentina obligaron a reconfigurar la defensa de los buques de la OTAN. Un caso particular fue la clase de los portaaviones «Invincible» o como algunos llaman los «invendibles».
El 30 de mayo de 1982 Inglaterra sufrió un duro golpe tras el ataque coordinado de las fuerzas naval y aérea de Argentina que alcanzó al portaaviones HMS Invincible. Dicha operación, considerada única en su tipo desde por lo menos la Segunda Guerra Mundial, dejó un secreto oculto hasta el día de la fecha: ¿Cuáles fueron los reales daños sufridos por el portaaviones británico?
Mucho se ha escrito al respecto, y hoy proponemos traer un nuevo episodio a este entramado y analizar a cada uno de los buques que tuvo la clase «invencible».
HMS Invincible
Gran Bretaña botó al HMS Invincible en el año 1977 y lo puso en servicio en 1980. Éste no tuvo sistema de defensa antiaéreo para 1982 (ni phalanx ni sistema sea dart). En 1981 se había pactado la venta del portaaviones a Australia, quien canceló su adquisición el 1° de junio de 1982 (dos días después del ataque argentino). Oficialmente, el portaaviones ostenta un récord mundial en pasar casi un año entero en alta mar, con su tripulación casi sin tocar puerto ni estar con su familia. Pues, el 18 de diciembre de 1981 zarpó rumbo al Ártico para realizar ejercicios navales que sirvieron para prepararse para el conflicto bélico de Malvinas y únicamente tocó puerto para reaprovisionarse el día 29 de marzo de 1982, zarpando nuevamente el 5 de abril. Desde allí, recién toca puerto según fuentes oficiales, el 17 de septiembre de 1982 en Portsmouth, Inglaterra.
En agosto de 2005 es dado de baja para refacciones con el objetivo de mantenerlo 10 años más en servicio. Sin embargo, no volvería a escena. En 2010 se decide venderlo, y tras un intento de un empresario vinculado a China de mantenerlo como «escuela internacional naval», se decide venderlo como chatarra a un tercio del valor ofertado por Lam Kin-bong. Se desguaza en Turquía y para septiembre de 2011 ya no quedaron pruebas físicas de la existencia del buque.
Casi 30 años de servicio, aunque en este artículo estamos obviando el evento trascendental del 30 de mayo de 1982, siguiendo solamente la versión oficial.
Es importante destacar que Inglaterra no quiso entregar el buque a capitales privados chinos, (país que por cierto, conoce a la perfección lo sucedido con el misil Exocet aquella tarde de mayo de 1982). Prefirió perder dinero para que no queden pruebas de la existencia del buque.
HMS Illustrious
El segundo portaaviones de la clase fue botado y puesto en servicio en forma urgente. Los buques de la Royal Navy caían como moscas en el Atlántico Sur y la operación británica corría serio riesgo.
Oficialmente el 20 de junio de 1982 el buque fue lanzado al mar y recién en agosto llegó a las Islas (aunque existen registros extraoficiales que en esa fecha ya estaba en el Atlántico Sur para hacerse cargo de la defensa área). El temor británico era que la Fuerza Aérea Argentina iniciará nuevamente una embestida de la que no tenían ya capacidad técnica dada la frágil situación en la que se encontraba la flota naval británica (solo tres buques de los cuarenta de guerra en óptimas condiciones). Pues al momento de finalizar el conflicto, los británicos desconocían que la pista de Puerto Argentino estaba plenamente activa, y creían que no tenían otra más que la que construyeron provisoriamente en San Carlos.
En agosto de 2014 fue dado de baja, tras 32 años de servicio, el más longevo de la clase, pese a que su gemelo Ark Royal se supone entró en servicios varios años después y sufrió menos desgaste (solo se desempeñó en un solo conflicto bélico).
El Ministerio de Defensa británico anunció el 12 de septiembre de 2012 que el Illustrious, «como último de los portaaviones de la clase Invincible» (raras palabras ya que el último de la clase se supone fue el Ark Royal), se conservaría como monumento conmemorativo «en reconocimiento al servicio prestado por estos buques en la protección del Reino Unido durante los últimos 30 años».
Sin embargo, en 2016 fue entregado como chatarra para su desguace a otra empresa turca, la que desapareció del mapa al portahelicópteros número dos de la clase.
Hubo múltiples ofertas para conservarlo hasta como museo, sin embargo tuvo igual suerte que su gemelo.
HMS Ark Royal
Oficialmente, el último y más moderno de la clase Invencible, botado casi al mismo tiempo que su gemelo Illustrious pero llamativamente demorado cuatro años más en salir a servicio. Salió a servicio oficialmente a fines de 1985. Fue dado de baja en 2011 y desguazado en Turquía en 2013. Fueron 25 años de servicio, el menor de sus gemelos. Pese que fue quien sufrió menos desgaste, casi se envió a desguace al mismo tiempo que el Invincible.
Turquía, el mismo final
Los tres buques que la Royal Navy presenta como los únicos de la clase invincible, tuvieron el mismo final: se convirtieron en hojas de afeitar. Pese a los intentos de múltiples organizaciones en mantener a flote al menos a dos de ellos y que extrañamente aún bajo un claro perjuicio económico se decidió su desaparición total.
Estas maniobras aisladas no generarían suspicacia alguna, más allá de algunos interrogantes del por qué el afán británico de querer deshacerse a toda costa de sus portaaviones.
Si tomáramos la versión argentina que sostiene la existencia de un ataque con bombas y su último misil Exocet sobre el portaaviones Invincible, entonces todo comenzaría a cobrar más sentido, lógica y razonabilidad.
Y allí justificaríamos se mande a desguace al buque para intentar ocultar cualquiera vestigio de daño sufrido. Sin embargo, no justificaría darle igual destino a todos sus gemelos y con tanta premura. Ello solo cobraría real sentido si tomáramos la hipótesis del hundimiento del portahelicópteros tras el ataque argentino.
Así, se explicaría que…
Australia cancelase la compra dos días después del ataque.
el Illustrious fuese enviado de apuro al Atlántico Sur.
Se demorase varios meses la llegada a Portsmouth que muestra un buque nuevo.
se apurase la entrada en servicio del Ark Royal para suplantar al buque atacado.
En secreto, se ordenase la construcción de un nuevo buque.
Se demorase en salir oficialmente a servicio el Ark Royal.
Ninguna flota naval del mundo ofreciese adquirir un buque de esa clase.
Se rechazase la venta pese a obtener una mayor ganancia para ocultar la maniobra.
China se viese interesada por medio de un privado.
