21 febrero 2024

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Tras la publicación de El Malvinense, dos Senadores de la Nación presentaron un pedido de informes el Poder Ejecutivo Nacional sobre el rompehielos de bandera pirata de las “falkland” RRS Sir David Attenborough que navegó en dos ocasiones aguas soberanas en Tierra del Fuego el 21/1 y 27/1.

En los fundamentos del pedido, se copia textual la nota publicada el día 26/01/2023 por El Malvinense, aunque sin mencionar la respectiva fuente de información.

Texto del pedido de informes del Senador fueguino Pablo Daniel Blanco acompañado por la senadora santacruceña María Belén Tapia, para solicitar al Gobierno Nacional que informe a través del Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Exterior y Culto, Santiago Cafiero y del Ministro de Defensa, Jorge Taiana, sobre diversas cuestiones relacionadas con los movimientos irrestrictos del buque británico RRS Sir David Attenborough, con bandera ilegal de las islas “Falkand”, entre Puerto Argentino y Punta Arenas:

PROYECTO DE COMUNICACIÓN

El Senado de la Nación,

Requiere al Poder Ejecutivo que, en el marco previsto por el Art. 100 inciso 11 de la Constitución Nacional, mediante la intervención de los Señores Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Exterior y Culto y Ministro de Defensa, informe en relación con los movimientos irrestrictos del buque británico RRS Sir David Attenborough, con bandera ilegal de las islas “Falkand”, entre Puerto Argentino y Punta Arenas y el vital apoyo logístico implícito a dicha operación por parte del Gobierno de la República de Chile. Al respecto, es necesario conocer:

  • Si ambos Ministerios estaban en conocimiento de los movimientos del buque mencionado y si se adoptaron medidas para su seguimiento y escolta en el tránsito por aguas bajo jurisdicción argentina.
  • Si se llevaron adelante comunicaciones formales de queja ante el Gobierno de la República de Chile en virtud del apoyo logístico prestado con la entrada al puerto de Punta Arenas.
  • Si el Ministerio de Defensa prevé adoptar acciones de monitoreo, escolta y seguimiento del buque en cuestión para su viaje de regreso a Malvinas atravesando nuestro mar territorial.
  • Si se han formulado acciones diplomáticas ante la Organización Marítima Internacional en lo relativo al uso de la bandera ilegal de “Falkland” dentro del Registro de Buques del Reino Unido.
  • Si se han adoptado acciones diplomáticas y/o judiciales o presentaciones ante el Tribunal Internacional de la Ley del Mar en virtud de los cambios de bandera que llevó adelante el buque mencionado para entrar al puerto de Montevideo que lo habrían dejado en la condición de buque sin nacionalidad según lo previsto en el Artículo 92 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

Pablo Daniel Blanco.

 FUNDAMENTOS

Señora Presidente:

El 21 de enero pasado, el rompehielos RRS Sir David Attenborough, con bandera ilegal de las incorrectamente denominadas “Islas Falkland” atravesó las aguas soberanas argentinas con rumbo a Punta Arenas con el objetivo de aprovisionarse de combustible, en el contexto de sus operaciones logísticas y científicas en la Antártida.

El buque de apoyo logístico británico se terminó de construir durante 2021, siendo ésta la segunda campaña en la que participa para la British Antartic Survey (BAS). Lo notable es que está registrado en el incorrectamente denominado Puerto “Stanley” y enarbola la bandera ilegal de “Falkland Islands”. Repite, de ese modo, el desafortunado antecedente de los buques RRS Ernest Shackleton y RRS James Clark Ross, que operaban tanto con la bandera ilegítima de las islas como con la del Reino Unido. Sin embargo, es el primer buque de estas características que fue registrado en “Stanley”.

La decisión del gobierno británico de haber registrado al rompehielos en Malvinas no es un acto inocente. La decisión se adoptó estando el buque en el astillero de la ciudad de Liverpool. En efecto, se trata de uno de los barcos de investigación polar más avanzados del mundo y se encarga de realizar importantes relevamientos, a la vez que hace entrega de provisiones vitales para las estaciones de investigaciones del Reino Unido en la Antártida, que, junto con los espacios marítimos del Atlántico Sur, constituyen el telón de fondo de intereses más relevantes para la acción.

El 22 de noviembre del 2022 el RRS Sir David Attenborough partió desde el Reino Unido para su segundo viaje al Atlántico Sur.

En distintas oportunidades en el puerto de Montevideo estuvieron forzados a cambiar de pabellón para lograr la autorización de ingreso a puerto. En este punto cabe acotar que el Art. 92 inc. 1 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar prevé que “Los buques navegarán bajo el pabellón de un solo Estado y, salvo en los casos excepcionales previstos de modo expreso en los tratados internacionales o en esta Convención, estarán sometidos, en alta mar, a la jurisdicción exclusiva de dicho Estado. Un buque no podrá cambiar de pabellón durante un viaje ni en una escala, salvo en caso de transferencia efectiva de la propiedad o de cambio de registro”. Por otra parte, el inc. 2 establece que “el buque que navegue bajo los pabellones de dos o más Estados, utilizándolos a su conveniencia, no podrá ampararse en ninguna de esas nacionalidades frente a un tercer Estado y podrá ser considerado buque sin nacionalidad”. Si bien la bandera de “Falkland” se encuentra en el registro del Reino Unido, ante diversos foros de las Naciones Unidas, particularmente la Asamblea General, se trata de un conflicto en el marco de la descolonización, por lo cual el empleo de dicha bandera genera una contradicción notable y una tensión en concierto de las naciones. Ello así toda vez que implica una “escalada” en el marco del principio de resolución pacífica de conflictos establecido por la Carta de las Naciones Unidas.

Frente a tales hechos, resulta imprescindible que el Estado Nacional reaccione ante este hecho con las comunicaciones bilaterales y multilaterales pertinentes.

Por otra parte, la operación del buque en Punta Arenas constituye a su vez una afectación grave a intereses nacionales toda vez que el vecino país facilita de un modo más que relevante la logística británica en relación con el territorio de Antártida e Islas del Atlántico Sur, componentes físicos y espirituales esenciales de nuestra provincia de Tierra del Fuego. En efecto, la carga de combustible y víveres y traslado de personal por modo aéreo en Punta Arenas implica el uso de cadenas logísticas y redes de servicios del continente americano lo cual reduce drásticamente los costos operativos del buque y de toda la campaña del British Antartic Survey. Sin ese apoyo, el tiempo en el área de operaciones se reduciría drásticamente y los costos emergentes dificultarían los despliegues. En consecuencia, los efectos estratégicos de la tarea del buque en cuestión, que son un perjuicio para nuestros intereses nacionales, se ven favorecidos por el apoyo incondicional del país trasandino.

Desde un punto de vista más amplio, el apoyo de Chile en Punta Arenas a un buque con una bandera ilegal implica un incumplimiento de las obligaciones del Estado Rector del Puerto que debe velar por la legitimidad de los buques a los que da acogida.

Al respecto es de destacar el silencio de nuestra Cancillería y del Embajador en la República de Chile sobre el asunto. En efecto, no ha existido ningún tipo de acción o comunicación orientada a la defensa de intereses o posiciones de nuestro país. Ello resulta más llamativo en el caso de nuestro embajador dado que siempre se ha desempeñado con un altísimo grado de autonomía decisoria y de acción. Tales actitudes implican una falta de conciencia de la importancia de las cuestiones estratégicas más relevantes y un desempeño reprochable frente a los deberes impuestos por el cargo.

Más allá de todo, el loteo del gobierno nacional entre facciones que no se hablan y, peor aún, responden a liderazgos en pugna dentro de la coalición gobernante, trae como consecuencia la parálisis del Estado Nacional. Esta situación es aprovechada por otros, entre ellos el Reino Unido, para maniobrar en función de sus intereses dada la debilidad de un gobierno sin capacidad de reacción.

En ese contexto, el buque dejará Punta Arenas en estos días, con destino a las Islas Malvinas y el Continente Antártico. Al respecto, resulta imperioso que el Estado Nacional reaccione ante tamaña maniobra del Reino Unido y de Chile de modo urgente.

Con tal motivo, resulta imperiosa la acción para evitar la consolidación de antecedentes que serán cada vez más difíciles de remontar. La aquiescencia de hecho y de derecho en cuestiones de política exterior constituye el peor y más reprochable abandono con el que un gobierno puede actuar.

Los más altos intereses nacionales están en juego y el gobierno nacional los ignora completamente debido a las disputas de poder entre facciones del partido gobernante.

Es por tal motivo que resulta imprescindible que el Congreso de la Nación sea informado de este asunto puesto que las Relaciones Exteriores constituyen uno de los activos más valiosos de la república y si bien están delegadas funciones de amplio espectro en el Poder Ejecutivo, la disposición que afecte su naturaleza, carácter o valor es una cuestión soberana. En este caso, la inacción del gobierno está cediendo espacios de acción a Chile y el Reino Unido.

Por las razones expuestas, solicito a mis pares su voto afirmativo para la aprobación de este proyecto.

Pablo Daniel Blanco.