La inoperancia y corrupción política llegó a las Islas Malvinas

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Muchos argentinos piensan que los isleños no desearían vivir nunca bajo soberanía argentina, simplemente por los escándalos de corrupción e inoperancia política de nuestros gobernantes, desviando dinero vital para la salud, educación y energía. Incluso, por la economía cerrada, lejos del libre intercambio del primer mundo.

Sin embargo, es una realidad de la que hoy tampoco pueden escapar, según testimonio de una exlegisladora del ilegítimo gobierno británico de Malvinas, Norma Edwards.

La suspensión de las obras para la construcción de un puerto nuevo y el desmantelamiento de la vieja estructura de módulos, aún en uso, sigue siendo el principal debate público en las Islas Malvinas, tanto por la magnitud como por el costo del emprendimiento, que en aún antes de comenzar, ha visto el presupuesto original más que duplicarse.

La Sra. Edwards pide a gritos que se deje de contratar personal y empresas del exterior, para dar trabajo a los isleños, aunque no sean del todo expertos en el área que se necesita, con el fin de ahorrar el máximo dinero posible ante el derrumbe de la libra esterlina.

Al respecto, en una carta escrita al semanario probritánico, Penguin News, la ex legisladora de las Islas, Norma Edwards, OBE (distinción “Orden del Imperio Británico”), quien en esa condición era considerada de las más  influyentes. No solo eso sino que posteriormente su marido Roger Edwards también logró ser electo a una banca del Legislativo, reafirmando la posición de los Edwards, dos de los ocho integrantes del Consejo/Asamblea.

En su carta, Norma comienza diciendo, ”ESCUCHÉ con interés la otra noche un resumen de vuestras deliberaciones en el Consejo Ejecutivo sobre el futuro de la terminal portuaria que fue difundido en el noticiero local. Gracias por no gastar más millones de libras en estos momentos, cuando las finanzas mundiales están en plena agitación, y la libra ha caído en picada. Ahora mantengan sus cabezas sensatas bien atornilladas y despréndanse de la constructora BAN. Ya han gastado suficiente de nuestros dineros hablando de lo que piensan hacer o quieren hacer, algo más de catorce millones de libras, y nada para mostrar a cambio. Es hora de pasar raya para ver dónde estamos, arreglarnos con lo que tenemos y defender a muerte nuestros peniques hasta que lleguen mejores tiempos financieros. Revisen sus armarios, o informes en viejas computadoras y estoy segura que se toparán con tres a cuatro estudios sobre el puerto, los cuales les brindarán amplia información, y por tanto no hay que retener a BAM por asesoramiento. Pidan acceso a todos los relevamientos realizados por la Marina británica y su departamento Hidrográfico a lo largo de los años. Estoy segura que les brindarán toda la asistencia que precisen, pues sé que pasaron años relevando los fondos en torno a las Islas, incluyendo en Stanley (Puerto Argentino).

Para agregar a estos comentarios… por amor a Dios, hablen con la gente de las Islas, con los locales.. No somos todos estúpidos, o incapaces de entender problemas complicados. En mis años he visto algunos expertos aparecer por aquí en las Islas, sin que por cierto sobresalieran mucho. El fiasco del Seamount para nombrar un caso me viene a la memoria. Eso nos costó más de 31 millones de libras, luego de pagar todos los gastos y abogados. Por favor no vayamos por la misma senda con la constructora BAM. Estoy bastante segura que contamos con gente muy capacitada aquí en las Islas con la habilidad necesaria de copar con facilidades portuarias modestas, más a nuestro talle. Quizá tengamos que solicitar asesoramiento de vez en cuando, pero por cierto no precisamos un ejército de contratistas traídos del exterior especialmente para hacer la obra. Empleemos cuanta gente local se pueda. No me importa cuántos millonarios locales son creados como resultado. Será por cierto un cambio agradable en lugar de estar forrando los bolsillos de las grandes empresas del exterior. Mientras tanto encaremos toda la infraestructura local que desesperadamente precisa ser atendida como ser el hospital, el departamento de electricidad, escuelas y saneamiento como para empezar con el menú. Gracias una vez más por actuar con sensatez en lo relativo al puerto.”