Tiempos de Dios

Son tiempos de Dios

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Sr. Director:

El mismo día en que comenzó para los argentinos la cuarentena provocada por el COVID, esto fue en marzo del 2020, escribí una carta de lectores con un alto contenido religioso y cuyo título fue “La Pandemia según San Juan”. A riesgo de que me consideraran un loco místico o un fanático religioso, en ella relacionaba lo que estaba ocurriendo con los tiempos apocalípticos, es decir con tiempos teológicos que nada tienen que ver con los que manejamos los hombres.

Transcurridos casi dos años de aquella fecha, hoy vuelvo a insistir en el tema pero, esta vez con mayor convencimiento y también con mayores fundamentos que la misma realidad de todo lo vivido y acontecido en este tiempo se encargaron de avalar.

En tal sentido reitero y reafirmo que estamos viviendo tiempos apocalípticos, la apostasía y la confusión generalizada, así lo confirman. Y muchos creen que todo se arregla con la política, o con más de la “diosa” democracia… Nada más alejado de la realidad, si no se entiende la naturaleza del conflicto o de la crisis que estamos viviendo, no comprenderemos realmente lo que está sucediendo.

Si tenemos claro que estamos transitando tiempos apocalípticos en donde el tema central es la persecución de la Iglesia Católica tal cual lo estamos viendo en el mundo entero para procurar un nuevo mundo sin Dios y que esa persecución es en definitiva, en términos teológicos, preludio de la batalla final entre Dios y el demonio, podemos concluir con acierto que el triunfo final (tal cual está escrito en las Sagradas Escrituras), sólo se producirá mediante la intervención directa de Cristo en la Historia, y no en modo alguno por mérito humano. Ni los hombres políticamente considerados los más importantes del planeta, los más poderosos como bien podrían ser los presidentes de EEUU, Rusia o China tienen un rol importante en las circunstancias actuales del mundo, son meros espectadores. La confusión en la que cayeron todos producto de la pandemia lo avalan. Hay en la actualidad políticos que creen que manejan las situaciones cuando en realidad resulta que no manejan nada.

El Padre Castellani, quien como pocos leyó, estudió, analizó y profundizó sobre el Apocalipsis, en su obra “Los papeles de Benjamín Benavidez”, hace decir al protagonista, es decir a don Benjamín: “Hoy día, ser verdadero Cristiano es desesperar de todos los remedios humanos y renegar de todos los pseudo salvadores de la Humanidad que desde la reforma acá surgen continuamente con panaceas universales”…

En otras palabras y para hacerlo más comprensible, utilizando la terminología militar, podríamos decir que quién está librando la batalla final contra el demonio, el mismísimo Cristo, es el Comandante. Para quienes no son creyentes o creen en otras religiones, tales afirmaciones les parecerán una enormidad o incluso hasta una fantasía. Obviamente, todo esto se entiende desde la Fe y solamente desde la Fe. Ya llegaran acontecimientos que harán que hasta los más incrédulos de hoy se conviertan pues, al igual que Santo Tomás en un principio, necesitan “ver para creer”.

Por ahora sólo agreguemos como detalle muy importante que el mundo entero pareciera estar rindiéndose ante la revolución comunista anticristiana y que muchos ya se han entregado al “sindiosismo”. En apariencia todo indica que vamos perdiendo por 10 a 0 y que el anticristo está dominando el mundo a sus anchas.

Los tiempos de Dios la mayoría de las veces resultan insondables para los seres humanos, Él los maneja, Él maneja las circunstancias y Él nos hará ver en qué momento y cómo deberemos actuar quienes nos mantengamos firmes en la Fe para servir fielmente a sus planes. Son tiempos de Dios, no desesperemos, aguardemos con Esperanza.

 

¡Viva Cristo Rey!  ¡Viva María Reina!

¡Por Dios y por la Patria!

 

Hugo Reinaldo Abete

Ex Mayor E.A.